E. ARDOY
El derecho a vivir de los no nacidos y el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus principios morales son las reivindicaciones principales de la Marcha por la Vida, que tendrá lugar mañana, a las 12.00 horas, en la calles Mayor de Triana. Un acto que se celebrará al mismo tiempo en las principales ciudades del país.
Las plataformas ciudadanas Déjame Vivir, Derecho a Vivir y las asociaciones Mundo Familia y Eyfa (Educación y Familia) piden que se derogue la nueva ley del Aborto y que se concedan más ayudas por parte de las administraciones públicas para las mujeres embarazadas.
"Hay que ayudar a la mujer para que no se vea en la necesidad de abortar", opina Enrico González, portavoz de Derecho a Vivir. "Hemos notado un vuelco desde que empezaron las movilizaciones en todo el territorio nacional. Ahora los ciudadanos están más informados y muchos se posicionan en contra de la nueva ley", añade.
La conocida como Ley del Aborto, que fue aprobada la semana pasada, entrará en vigor a los cuatro meses de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Uno de los asuntos más polémico es que las menores de 16 y 17 años podrán decidir interrumpir su embarazo, pero deberán informar al menos a uno de los padres o tutores. Sólo se les permite que no digan nada si alegan que esto les provocará "un conflicto grave manifestado o peligro cierto de violencia intrafamiliar, amenazas, coacciones, malos tratos, o se produzca una situación de desarraigo o desamparo".
Las plataformas ciudadanas con representación en las Islas, que defienden que hay vida humana desde el momento de la fecundación, piden asimismo que el Gobierno de España proteja el derecho a vivir y el de ser madre y que se respete el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario.