P. G. / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Franchy y Roca. La vida de Iván Robaina, y la de su familia, se vio truncada una fatal noche en que se encontró con un grupo de jóvenes que estaban pidiendo dinero en la calle Franchy Roca, en los alrededores de una conocida discoteca de la capital grancanaria. Uno de los jóvenes del grupo de Robaina les dio treinta céntimos. Les pareció poco e iniciaron una pelea que acabó con Iván en el suelo y, cuando intentaba levantarse, presuntamente recibió una patada en la cabeza de uno de los agresores (Benjamín González) que le partió el cuello y lo mató en el acto.
Los Martínez de Escobar. Apenas dos meses después de la muerte de Robaina, otro ataque, también con el método de la provocación. Cuatro individuos iban destrozando todo lo que encontraban a su paso hasta que se toparon con un grupo de chicos, varios de ellos menores de edad. Iniciaron una pelea sin motivo aparente y una de las víctimas intentó refugiarse entre los vehículos de la zona. Era una chica de 17 años, los agresores la vieron, le pegaron un puñetazo en un ojo y la tiraron. Cuando estaba en el suelo, un joven de 25 años le propinó toda clase de patadas. Al día siguiente orinaba sangre. Salvó la vida.
La línea 1. La agresión del pasado 14 de febrero, que se inició en la Línea 1 de Guaguas Municipales y continuó en los alrededores de la calle Rafael Cabrera, casi acaba con la vida de A.E.R.P. Un grupo de al menos cinco jóvenes iba insultando al chófer y a la espera que alguien saltara. La expresión "dejen al chófer tranquilo" acabó en una paliza. Primero en el interior de la guagua; luego en la calle, donde lo dejaron inconsciente. Dos de los agresores habían participado en otra paliza el 6 de enero.