RAÚL GIL
El cementerio municipal de San Lázaro se ha quedado sin nichos libres por primera vez en sus 50 años de historia, una circunstancia confirmada ayer por la dirección de la empresa que gestiona los camposantos de la capital, Cementerios Municipales Canaricem, que se ha visto obligada a desviar los enterramientos al cementerio del Puerto. Canaricem, sin embargo, advierte que en este camposanto, situado en La Minilla, sólo quedan disponibles poco más de 20 tumbas. La empresa lleva advirtiendo desde 2008 con varios escritos dirigidos al Ayuntamiento del riesgo de que se agoten los nichos, como ahora ha ocurrido.
Por su parte la concejala de Fomento y Servicios Públicos del Ayuntamiento, Nardy Barrios, desmintió a la empresa y aseguró que aún quedan 15 nichos disponibles en San Lázaro. "Lo he mandado constatar con un técnico de la Concejalía, así que Canaricem miente y lo único que busca es hacer ruido y desviar la atención de sus verdaderas intenciones, que son cobrar la tasa de mantenimiento a los ciudadanos que aprobó el PP en 2006 y que yo mantengo paralizada", dijo.
Independientemente del conflicto entre empresa y concejala, ya son varios los vecinos de la capital que se han dirigido al Ayuntamiento a quejarse porque Canaricem les ha dicho que no hay hueco en San Lázaro para enterrar a sus familiares. Este cementerio abrió en 1960 y es el más grande de la Isla, con 123.000 metros cuadrados, de los que aún quedan 8.000 sin usar.
Desde Canaricem se asegura también que esta situación podría evitarse si Barrios autoriza el desalojo de 550 nichos que, según ellos, están abandonados -la mayoría en el cementerio de Vegueta- y que la edila mantiene paralizados. "Para declarar abandonados esos nichos hay que iniciar un expediente en el Ayuntamiento y esta empresa sólo ha aportado fotocopias ilegibles que la asesoría jurídica municipal no acepta", explicó la concejala.