RAÚL GIL
Nieves Hernández, madre de Sara Morales, reclamó ayer a los investigadores policiales que han reanudado los rastreos en busca de algún indicio sobre la joven que desapareció en julio de 2006 que busquen también en los pozos negros de viviendas antiguas junto al barranco de La Paterna.
Precisamente es en esta ubicación en la que un batallón de zapadores del Ejército y policías nacionales han excavado desde el pasado jueves en busca de algún indicio de Sara a instancias de Nieves Hernández. Estas tres primeras jornadas de rastreo, confirmaron ayer fuentes policiales, no han dado ningún resultado positivo, por lo que la madre de Sara ya se plantea otras ubicaciones cercanas para excavar.
Son los propios vecinos de Los Tarahales y la parte baja de La Paterna, a sólo 500 metros de hacia donde iba Sara cuando desapareció, los que han aportado a Nieves nuevas pistas que le hacen pensar que el cuerpo de su hija, en el caso de haber muerto, podría estar oculta en unos pozos negros o en otro solar.
Los pozos negros que Nieves pide ahora que se busquen se localizan en un grupo de casas terreras antiguas al principio de la subida a Los Tarahales. Todas esas viviendas, aseguran los vecinos, cuentan con pozos negros y algunas de ellas estaban abandonadas cuando la desaparición de Sara. Según contó Nieves, su hermana ha hablado con los actuales moradores y han mostrado su disposición a dejar que inspeccionen los pozos.