P. G.
Por el juzgado han prestado declaración 55 víctimas del caso del kárate. Varias de ellas tenían sólo nueve años cuando presuntamente se cometieron los primeros abusos sexuales, básicamente del principal imputado, Fernando Torres Baena. Uno de los testimonios más escalofriantes que se ha escuchado en el juzgado es el de una joven, hoy en día mayor de edad, que declaró: "Fernando se aprovechó de mi debilidad por la muerte de mi madre cuando yo tenía nueve años".
La declaración es indicativa de las presuntas prácticas que utilizaba Torres Baena para lavar el cerebro a los menores: "Tenía sólo nueve años y mi madre acababa de fallecer", explicó la víctima. "Aprovechó esa circunstancia para abusar de mí".
En este caso concreto, se trata del testimonio de una víctima que relata hechos ocurridos hace más de diez años, por lo que el delito en cuestión estaría prescrito.
Otras víctimas relatan al juez cómo eran los fines de semana en Playa de Vargas, el domicilio en el que Torres Baena concentraba a grupos de menores durante los fines de semana. "Allí no se practicaba kárate", han explicado la mayoría de las víctimas, quienes también aseguran que Fernando los ponía a limpiar durante el día.
En estos momentos, la Fiscalía estudia al detalle todas las declaraciones para depurar cuántas de los delitos ya están prescritos.