T. G.
Ni rastro de Sara Morales en La Paterna. La Policía Nacional decidió ayer dar por terminados los rastreos para buscar a la niña desaparecida en julio de 2006 cuando se dirigía al centro comercial La Ballena, tras casi una semana de trabajos infructuosos. Nieves Hernández, la madre de Sara, respiró aliviada y aseguró estar "más tranquila" porque no se encontró a la niña en la zona. "Gracias a Dios no ha aparecido nada, porque yo no quiero creer que mi hija está muerta", explicó Nieves a los periodistas, después de que la Policía científica y un batallón de zapadores del Ejército desistieran de seguir la búsqueda algo después de las once de la mañana.
La excavadora había estado removiendo tierra desde las 8.30 de la mañana en el lugar del barranco, junto a un árbol, donde una persona le había dicho a la hermana de Nieves que estaba la niña enterrada, pero no encontró nada. La Policía descartó también la relación con Sara de los restos de un móvil y un trozo de pantalón vaquero encontrados el pasado lunes.
Una unidad de la Policía del subsuelo se introdujo también en antiguos conductos de agua que han sido abandonados, pero la exploración resultó infructuosa, mientras Nieves no se perdía detalle de los trabajos con el alma en un puño.