R. G. / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La playa de Las Canteras estrenó ayer la nueva iluminación con 79 farolas más bajas que las actuales e inspiradas en la vela latina, lo que condena al destierro a las 28 torretas de 30 metros de altura que han dado luz al paseo y la arena durante la última década. Según informó ayer la concejala de Fomento y Servicios Públicos, Nardy Barrios, esas torretas se instalarán en otros puntos del municipio donde puedan ser de utilidad como la playa de La Laja, o accesos a barrios como Los Giles, Siete Puertas, Llanos de María Rivera, aparcamientos del Auditorio, Almatriche y Tamaraceite.
"Estas torretas tan altas, las luzardas [en alusión a la anterior alcaldesa del PP, Pepa Luzardo], no cumplen con la Ley de protección del medio ambiente porque generan contaminación lumínica, por eso vamos a adaptarlas y a colocarlas en carreteras de acceso a los barrios más apartados y en zonas poco iluminadas donde no dañen al ecosistema y poder aprovecharlas", dijo Barrios, "yo animo a todos los barrios que tengan carencias de luz que nos llamen al Ayuntamiento para ver si se puede instalar allí una de las luzardas".
El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo Saavedra, fue el encargado, junto a Barrios y a la delegada del Gobierno, Carolina Darias, de apretar el botón que encendió las 79 nardyfarolas, como han bautizado muchos vecinos a estas luminarias de diseño y que han costado 1,5 millones de euros que pagó el Estado con cargo al Plan E. "Hoy ha salido el sol dos veces", dijo una orgullosa Nardy Barrios pese a que la intensa calima deslució algo el acto de encendido que amenizó el grupo Los Gofiones al son de "Esta noche sí alumbra la farola del mar".
Las nuevas farolas, ubicadas una cada 35 metros en vez de una cada 100 como antes, iluminarán con luz led blanca y tendrán menor potencia que el sistema anterior: pasa de 173.200 vatios a 121.600. Esa rebaja permitirá también un ahorro anual al Ayuntamiento de 30.000 euros en la factura de la luz.
A nivel medioambiental, las nuevas luminarias no afectarán a la fauna marina de la playa ya que no llegan a la orilla del mar como sí ocurría con las otras torretas. Además, el nuevo sistema incorpora un reloj astronómico que se ajusta automáticamente al ocaso y al orto para encender las luces.