El chalé de Playa de Vargas no era el único lugar donde Torres Baena y el resto de imputados perpetraban los presuntos abusos sexuales. También ocurrían en el primer gimnasio de calle Pérez del Toro, en su actual escuela de Juan Carló, y en una casa que Ivonne González -imputada- tenía alquilada en esa misma vía. Allí, al fondo del "piso de alto rendimiento", Fernando disponía de una habitación. Otros alumnos sostienen que las relaciones sexuales también se producían en el tatami si no había más. M. R.