RAÚL GIL - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La videovigilancia de las calles del entorno del parque Santa Catalina con las que el Ayuntamiento controla la seguridad en las calles sin salir de la comisaría lleva un mes inoperativa ya que faltan algo más de 3.000 euros con los que comprar los equipos necesarios para ponerla de nuevo en marcha. La vuelta de los agentes a la renovada comisaría de la Policía Local en el parque Santa Catalina se produjo hace un mes, pero la falta de las conexiones adecuadas obligó a dejar atrás a las pantallas de las seis cámaras de videovigilancia, que se guardan bajo llave en la Casa Fataga.
Desde el sindicato UGT se denuncia la "desidia" del Ayuntamiento capitalino para solucionar este y otros defectos en la sede recién remodelada y advierte que esta "negligencia" unida a la escasez de policías en las calles convertirán al Puerto en el "punto negro de la ciudad".
Fuentes de la cúpula de la Policía Local confirmaron ayer la inoperatividad de las cámaras de Santa Catalina y anunciaron una pronta solución una vez el Ayuntamiento saque a licitación el contrato para comprar los nuevos equipos, por más de 3.000 euros, que permitan conectar las pantallas en la renovada comisaría. Esas fuentes no pudieron explicar por qué el Ayuntamiento invirtió 233.000 euros del 'plan ZP' en remodelar el edificio al completo y no incluyó en dicha partida los 3.000 euros que ahora buscan de fondos propios para conectar las cámaras.
Las seis cámaras están instaladas en las esquinas de Franchy Roca y Joaquín Costa, Luis Morote y Secretario Artiles, Torres Quevedo y Bernardo de la Torre, Nicolás Estévanez y Tomás Miller, y dos más en el mismo parque de Santa Catalina.