T. G. / M. M. G.
El jurado del Carnaval acordó anoche mantener el cartel que anunciará las fiestas de 2011, pese a las evidencias de que fue plagiado de varias obras de dos autores rusos. Después de varias horas de reunión, debido a las discrepancias existentes entre los miembros del jurado, se decidió ratificar el fallo acordado el pasado 9 de julio, que eligió como ganador al diseñador gráfico Ruymán Rodríguez y su obra denominada Plumardina.
El concejal de Carnaval, Roque Díaz, impuso a los miembros del jurado un mutismo absoluto sobre la decisión adoptada, ya que quería dar a conocer la resolución hoy a través de un comunicado. Finalmente, el edil confirmó a este periódico el mantenimiento del fallo.
Fuentes del jurado explicaron que las discrepancias entre los miembros del tribunal sobre si se trata de un plagio o no fue bastante acusada.
Finalmente, ganó la postura de los componentes que defendieron el fallo inicial, al considerar que la obra de Ruymán Rodríguez es original y no se trata de un plagio. La decisión viene a confirmar las afirmaciones de varias fuentes municipales que aseguraban que el gobierno de Jerónimo Saavedra no tenía ninguna intención de dar marcha atrás. Así las cosas, los Carnavales de 2011 se promocionarán con un cartel sobre el que se cierne la sombra de la sospecha de plagio.
De hecho, las acusaciones de plagio surgieron apenas tres días después de la elección del cartel ganador, al percatarse un lector de la laprovincia.es de la enorme similitud entre una parte del cartel de Ruymán Rodríguez y el póster anunciador del Festival de Eurovisión 2009.
A partir de ahí surgieron nuevas denuncias que hablaban de que la pluma-sardina estaba sacada de un dibujo vectorizado del banco de imágenes del diseñador ruso Telnov Oleg, al que luego se añadieron ligeras modificaciones, como la cola del pez que se transforma en una pluma. El propio autor reconoció que se había inspirado en la obra del dibujante ruso Alex Mikhaylov, que diseñó el cartel de Eurovisión 2009, pero negó que se tratase de un plagio. Por su parte, el concejal se limitó a decir, después de descubrirse la copia, que se trataba de la decisión del jurado. Inicialmente, aseguró que se iba a mantener el cartel, aunque varios días después cambió de opinión y aseguró que se buscaba información sobre el plagio y que el jurado se iba a reunir de nuevo.