M. R.
"Deleznable desde el punto de vista ético". Francisco Mazorra, uno de los abogados que representa a las víctimas del caso del kárate, no ocultó ayer su "estupor" e "indignación" ante el último ardid de Fernando Torres Baena, principal imputado en la causa de abuso y corrupción de menores que investiga el Juzgado de Instrucción 7 de la capital grancanaria.
Baena ha solicitado a la Oficina Española de Patentes y Marcas que registre a su nombre la denominación el caso del kárate, en concreto bajo el epígrafe libros y/o películas. La plataforma de víctimas, representada por el letrado José María Palomino, también se opone y ha puesto el caso en manos de especialistas en propiedad intelectual para evitar que la patente prospere.
"Es ridículo, surrealista y de locos intentar ganar dinero de esa manera", opina Francisco Mazorra. El abogado no cree que la solicitud se tramite con éxito y, en el caso de hacerlo, entiende que "no servirá para nada".
Mazorra explica que la reforma del Código Penal va a introducir cambios en la legislación para proteger la dignidad de las víctimas y evitar que sean humilladas. "Sólo los perjudicados podrán hacer uso de los hechos probados que recojan las sentencias". Y agrega: "no se puede ganar dinero haciendo ostentación de la conducta criminal perpetrada".
La modificación de la protección del derecho al honor pretende poner freno al mercadeo que se produce en algunos programas de televisión con determinadas sentencias condenatorias. De hecho, durante los últimos años, se ha generalizado la costumbre de acudir a esos programas para "hacer dinero a base de condenas", según explica Palomino.
En cualquier caso, se desconoce cuál es la intención de Torres Baena al tratar de patentar el caso del kárate como si fuera una marca. Las fuentes consultadas, entre ellas algunas cercanas al imputado, no descartan una motivación económica en dicha estrategia, pero consideran que su intención principal es hacerse con el control de las futuras historias que se puedan publicar sobre el caso, entre otros motivos para dar su propia versión de los hechos.