TERESA GARCÍA
El alcalde de la capital grancanaria, Jerónimo Saavedra, y la concejal de Compromiso, Nardy Barrios, protagonizaron ayer su primer enfrentamiento, a cuenta del Canódromo, un día después de consumada la ruptura del pacto. Los socialistas aprobaron en solitario las modificaciones introducidas en la adaptación del Plan General de Ordenación (PGO), tras el estudio de las alegaciones presentadas, porque el Partido Popular y Compromiso rechazaron el texto.
La edil de Compromiso acusó a Saavedra de "pervertir" su pacto de poner primero a las personas "que a los planes" y de hacer todo lo posible para que "las torres del Canódromo pervivan". El regidor la acusó de manipular sus palabras y le respondió que todavía la sentencia del Canódromo no es firme, por lo que habrá que esperar por el Supremo. "¿Por qué no piden entonces la ejecución de la resolución los vecinos que están defendidos por un bufete muy cercano a usted?", le preguntó a Barrios. Minutos después retiró lo dicho "para que se quede tranquila", tras las quejas de la edil.
Los populares interpretaron la ruptura del pacto como el pistoletazo de salida de la campaña electoral, se mostraron muchísimo más suaves en sus críticas al PGO que Barrios y sólo advirtieron, entre otras cuestiones, que el documento incluye modificaciones sustanciales que sobrepasan la adaptación del Plan y criticaron la escasez de viviendas de promoción pública.
"Ojalá que lo suspenda", respondió el concejal de Ordenación del Territorio, Néstor Hernández, quien recordó que "los únicos responsables" de la operación del Canódromo y "otros pufos" urbanísticos son del PP.