RAÚL GIL
El Puerto de La Luz y de Las Palmas está preparado para hacer frente a cualquier incidente de contaminación y para mejorar este servicio acaba de adquirir 400 metros de barreras antivertidos de última generación que pueden usarse incluso en mar abierto. Con ese tipo de barreras se puede actuar en posibles incidentes de repostaje de barcos fondeados fuera del abrigo del Puerto, como ocurrió en octubre de 2009, según denunció el Seprona de la Guardia Civil, vertido que acabó contaminando la playa de La Laja.
El control de vertidos contaminantes dentro del Puerto está asignado a la empresa Sepcan, que también interviene en incidentes fuera de los muelles si la Autoridad Portuaria se lo pide. Esta empresa cuenta con un total de 1.100 metros de barreras anticontaminantes y cinco embarcaciones que las transportan y despliegan en un tiempo de 20 minutos desde que reciben el aviso, según explicó el gerente de Sepcan, Juan Socas. "Además de actuar cuando nos llaman de la torre de control, también patrullamos y vigilamos todos los días con las falúas por si descubrimos alguna mancha", afirmó Socas.
Sepcan cuenta con 40 operarios, que están repartidos en tres turnos durante las 24 horas del día y que están atentos a cualquier incidencia de contaminación. "Nuestro personal está formado en cursos especializados de lucha contra la contaminación, por eso están muy cualificados para esta labor". Socas relató que el protocolo, una vez localizan la mancha, es aislarla con las barreras y succionar el agua sucia con bombas hasta unos depósitos que luego retira una empresa especializada.
En relación a la denuncia de los pescadores de San Cristóbal sobre la peligrosidad de las maniobras de repostaje a sólo una milla del barrio, Socas aseguró que es casi imposible que se produzca alguna incidencia. "El 80% de los vertidos es por irresponsabilidad de la tripulación, y en esas maniobras se toman todas las precauciones".