ELISA ARDOY
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La crisis económica y la competencia de las grandes superficies van restando clientela a los mercados municipales. Para potenciar la fidelidad de los ciudadanos y facilitar los pagos nace la tarjeta del Mercado Central, la primera de estas características que se pone en funcionamiento en España.
Con esta tarjeta de crédito privada se obtienen descuentos de hasta un 4 % en las compras, se accede a diferentes promociones y se flexibiliza la forma de pago, que puede ser al contado, a plazo o acorde a un calendario específico personal. "Queremos ofrecer una herramienta para que los clientes puedan hacer las compras. Muchos de ellos se van a otras grandes superficies por las facilidades de pago que les dan", explica Francisco Espiau, gerente del Mercado Central de la capital grancanaria.
Adquirirla es sencillo. En el propio mercado el cliente facilita sus datos personales y ya puede ser propietario de la tarjeta de Caja Rural de Canarias sin necesidad de tener una cuenta en esta entidad. "De esta manera se puede pagar cómodamente y se accede a sorteos o promociones", sostiene Espiau, que estuvo acompañado en la presentación del pre- sidente del Mercado Central, Román Alonso, la jefa de administración, Carmen Delia González, el subdirector de Caja Rural de Canarias, Joseba Fernández, y la concejala Magüi Blanco.
Bajada de ventas
La noticia de la nueva tarjeta era bien recibida ayer en los pasillos del Mercado Central. Este mes es especialmente duro para los puesteros, ya que después de las compras de Navidades y Reyes queda poco dinero en las cuentas.
"Todo lo que sea atraer a más público es bienvenido", afirma Diego Arencibia, de Frutería Arencibia, que reconoce que cada vez en la capital grancanaria "hay más sitios en donde comprar" y eso les resta clientela. El frutero, que lleva un año trabajando en el mercado, recuerda que en cada esquina "ponen ahora una frutería" y que "la gente que venía de Guanarteme ya no viene". Esos clientes habituales se van a otros establecimientos y eso se nota en las cuentas de los puestos.
Se pretende además que la tarjeta sirva de nexo de unión entre los comercios del propio mercado. Asimismo, se ofrece flexibilidad en la financiación de las compras sin necesidad de cambiar de entidad, descuentos, promociones puntuales, así como potenciar la imagen del Mercado Central como una marca de calidad.