T.G.
La Concejalía de Asuntos Sociales de la capital grancanaria ha suspendido el servicio de ayuda a domicilio a varias personas, según reconoció ayer la responsable del área, Rosa Viera, que no especificó el numero de casos a los que se ha denegado la atención. Anunció que se están revisando los expedientes de los cerca de 2.000 usuarios para ver su situación económica y familiar. La edila señaló que "sólo se mantendrán la ayuda a los casos realmente necesarios", porque "no hay dinero. De los 4,2 millones presupuestados para este año, nos quedan 558.000 euros para terminar el ejercicio, lo que nos obliga a fijar prioridades".
Viera aclaró que uno de las personas a las que se ha denegado el servicio "tenía 50.000 euros en su cuenta bancaria y vamos a priorizar a la gente que realmente lo necesite". Así, se dará prioridad a los ancianos dependientes que no tengan familia, a los que se les ofrecerá primordialmente el servicio de aseo personal, frente a los de limpieza del hogar o comida. "Los que tengan reconocida la Ley de Dependencia" y se les pague una ayuda, se les dará de baja. Rosa Viera añadió que el contrato del servicio, que el PSOE pensaba sacar a concurso por 7,5 millones, no superará los cinco millones, porque "el acuerdo plenario impide incrementar los servicios en un 2%, por la crisis económica".
Por su parte, la concejala del PSOE Isabel Mena criticó a Viera por "no aumentar el presupuesto para dar respuesta a un servicio esencial, que no se puede recortar porque ello significa dejar abandonados a personas dependientes".