Lleva 15 semanas de alcalde y ya ha sufrido sus primeras preocupaciones, sus primeras críticas, sus primeros enfados y sus pequeños desencantos, pero por encima de todo parece tener la senda bien marcada para alcanzar sus objetivos: dar un vuelco económico a la ciudad a pesar de las dificultades, que son muchas, y que marcarán para bien o para mal su mandato