A. RAMÍREZ
Los técnicos de la Autoridad Portuaria de Las Palmas sostienen que el nuevo muelle de La Esfinge no presenta "problemas" de seguridad para acoger tanto actividades para suministro de combustible (bunkering) así como el tráfico de viajeros interinsular y con la Península. El Consejo del Puerto debatirá sobre este asunto este lunes.
Estas consultas previas han llevado al organismo estatal a que pasado mañana apruebe un convenio con la Universidad de las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) para elaborar un estudio de simulación de emergencias que fijará las distancias entre las distintas actividades a implantar en el dique más exterior del puerto de La Luz.
El informe se encarga al centro de investigaciones de Computación Evolutiva y Aplicaciones Numéricas en Ingeniería (Ceani) de la ULPGC, que tendrá de plazo hasta mediados de marzo para su entrega a la Autoridad Portuaria de Las Palmas.
Este estudio le permitirá al Puerto solucionar el conflicto con el Banco de Europeo de Inversiones (BEI) que le reclama la devolución de 25 millones de euros para la construcción de la primera fase de La Esfinge al no haberse dado cabida al tráfico de pasajeros.
Los técnicos aseguran que la distancia entre ambos usos cumple la normativa de seguridad para la descarga del combustible y solo está por verificar por el estudio si los próximos tanques pueden ir al principio del muelle de La Esfinge o tienen que retirarse más al interior. El depósito de Oryx, en construcción, mantiene la distancia permitida.