ANÍBAL RAMÍREZ
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La Autoridad Portuaria de Las Palmas apuesta por un modelo de concesión privada como el del puerto de Barcelona para la futura terminal de cruceros. La próxima ampliación del muelle Santa Catalina obligará a agrandar la ya deficitaria estación, construida para acoger a los 180 pasajeros del jet foil cuando ahora en los cambios de pasaje de cruceros con base en el Puerto de Las Palmas llegan a transitar 5.000 turistas.
Representantes del ente portuario de Las Palmas se desplazarán en los próximos días a Málaga y Barcelona para conocer las terminales de pasajeros de sus respectivos puertos, que representan el modelo público en el caso del recinto andaluz y, por otro, el de gestión privada en el catalán.
"Si estamos en un periodo de restricción presupuestaria lo más lógico es que lo haga la iniciativa privada y destinar nuestras inversiones a la ampliación del dique de La Esfinge", indicó el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra.
La terminal de cruceros del Puerto de Barcelona está considerada un ejemplo a seguir para las infraestructuras de recepción de pasaje en recintos portuarios y su empresa ha manifestado su interés en posicionarse en otras ciudades españolas como Las Palmas.
La ampliación del muelle de Santa Catalina se adjudicará el próximo mes para que la obra pueda estar lista a principio de la temporada de cruceros en octubre. Posibilitará el atraque de cinco cruceros a la vez, en vez de los tres que lo pueden hacer ahora. Esta mejora requerirá de una estación que preste adecuadamente el servicio de recepción de los cruceristas. El año pasado llegaron a Santa Catalina 427.295 cruceristas, un 43% más que en 2010. Luis Ibarra consideró que la mejora de la estación de cruceros y su modelo de gestión será "una de las decisiones a tomar este año".