PEDRO GUERRA
Pasadas las seis de la tarde, el presidente del Gobierno llegaba en coche oficial a la zona cero del fuego, en Fuencaliente, un lugar donde las llamas arrasaron casas, coches, negocios, viñedos y pinos, muchos pinos. Allí, en el mirador, le esperaba un descamisado y sudoroso Paulino Rivero, que durante todo el día también recorrió los diferentes municipios damnificados. No es habitual ver al número uno del Gobierno canario con uniforme de campaña, pero el calor y la situación requerían vestimenta informal. No le sienta nada bien. Y además incumplió una de las normas básicas del manual del buen vestir: con vaqueros y polo de Burberrys marrón está prohibido ponerse zapatos negros, por muy modernos que sean.
Por el contrario, por Fuencaliente apareció un José Luis Rodríguez Zapatero quince centímetros más alto, también de sport pero sin perder la formalidad de la chaqueta. Aunque la vestimenta de ambos no pasó desapercibida (sobre todo la de Rivero), en realidad era lo de menos ante una tragedia de semejante magnitud y que requería esfuerzos en todos los frentes.
La imagen que representaron ambos líderes en Fuencaliente fue simbólica: Rivero abandona la sombra que le protegía del abrasante calor y acudía al encuentro del presidente nacional, al pie de su coche. Se fundieron en un abrazo que bien podría reflejar las mejoradas relaciones entre los gobiernos que ambos dirigen, una vez amainado el ciclón Juan Fernando López Aguilar. Que también apareció, por cierto, luciendo las más significativa de sus sonrisas.
Tras echar un vistazo a la zona cero, la comitiva se dirigió al epicentro de las labores de extinción, el Centro de Coordinación de Emergencias de La Palma, donde ZP pronunció sus primeras y únicas palabras públicas de la visita traducidas en ayudas a los afectados.
José Luis Rodríguez Zapatero no había venido solo a La Palma. A su llegada, también le acompañó el eurodiputado y secretario general del PSOE, Juan Fernando López Aguilar. En el coche oficial del presidente del Gobierno, la delegada Carolina Déniz hacía de anfitriona, mientras en la "zona cero" le esperaban el presidente autonómico, Paulino Rivero, Guadalupe González Taño, presidenta del Cabildo de La Palma, y alcaldes de los municipios palmeros.
En la sala del gabinete de crisis, y ante un enorme mapa de La Palma, el consejero insular de Medio Ambiente explicó al presidente la situación del incendio a las ocho de la noche de ayer: controlado el frente oeste, las condiciones mejoran en el frente este después de una mañana terrible de llamas y humo.
Y se marchó, no sin antes departir con personalidades de la política local y tras casi cuatro horas en la isla bonita. Así fue la visita de ZP a la zona cero.