BORJA VALCARCE
"Los daños son muy cuantiosos", explicó abatido y cansado el alcalde de Fuencaliente, Gregorio Alonso. Tras más de tres días de incansable lucha contra el fuego, el frente del oeste terminó por controlarse ayer. "Fuencaliente ha quedado arrasada", añadieron fuentes del Cabildo de La Palma, y ahora que la tragedia ha terminado de cebarse en esta pequeña población de 56,42 kilómetros cuadrados y 1.925 habitantes, comienza la cuantificación de los daños materiales.
El fuego, por el contrario, aún sigue su nefasto recorrido por los montes del municipio de la Villa de Mazo, donde, según aseguró el Cabildo, solo han ardido "unas pocas bodegas y cuartos de aperos, porque el fuego está afectando, más que nada, al pinar".
De este lugar aún no se conocen datos sobre los daños del incendio. "Ahora todos nuestros esfuerzos están centrados en luchar contra el fuego, cuando lo apaguemos será el momento de ponernos a contar lo que se ha perdido", explicaron fuentes de la Policía Local de la Villa de Mazo.
No obstante, Fuencaliente, sí ha comenzado a cuantificar sus pérdidas, valoradas por su alcalde como "muy cuantiosas". La fuerza y la destrucción de las llamas en el núcleo urbano de Los Canarios ha dejado un total de 30 viviendas afectadas, de las cuales siete son "siniestro total", afirmó Alonso. "El resto", continuó, "no tiene las condiciones necesarias de habitabilidad". Asimismo, otras 40 construcciones: naves, talleres, bodegas y pajares, entre otras, también se han visto afectadas.
Sobre los cultivos Alonso casi ni quiere pronunciarse: "Hemos perdido el 90% de las viñas y casi el 40% de las parras son irrecuperables". A esto hay que añadir la destrucción de "más de dos hectáreas de plataneras".
El pequeño sector ganadero ha salido igual de mal parado, "entre 200 y 300 cabezas" compuestas por cabras, ovejas y cochinos se han perdido.
Por último, casi "dos docenas de vehículos" se encuentran afectados por el fuego, de los que "entre ocho y diez que había en un taller están completamente calcinados", aseguró. A esta trágica partida hay que añadirle "maquinaria de carpintería por valor de casi 15.000 euros" que también ha desaparecido por el efecto devastador del incendio.
Esto aún no es todo, porque "a medida que se va apagando el incendio nos vamos encontrando con más cosas destruidas", concluyó Alonso.