PEDRO GUERRA
ENVIADO ESPECIAL
"El fuego está controlado". Casi noventa horas después de iniciarse el devastador incendio en La Palma, la presidenta del Cabildo, Guadalupe González Taño, daba la noticia más esperada de la década en la isla bonita. Dos horas antes, José Miguel Ruano, consejero de Presidencia, Justicia y Seguridad, adelantaba los primeros detalles del control de las llamas. Queda ahora la desolación y la llegada de una realidad bien distinta para una treintena de familias que han perdido todas sus pertenencias en medio de un fuego devastador, "como no se recuerda en esta isla", según José Calero, vecino de Los Canarios.
Desde que Satanás visitó La Palma en la madrugada del pasado sábado, como lo describió a este periódico Domingo Cabrera, de 81 años y residente en Las Indias, hasta que ayer la presidenta del Cabildo dio el anuncio, la angustia y la desesperación han caminado de la mano por los municipios de Mazo y sobre todo Fuencaliente. "Las zonas urbanas ya no corren ningún riesgo de reactivación del fuego. Ahora se actúa en las zonas forestales", explicó González Taño, con rostro visiblemente más sosegado, pero tras el cansancio de cinco días de batalla.
Desde la mañana de ayer, en que se dio por controlado el fuego, que no extinguido, comenzó la retirada de efectivos que han bregado contra los elementos sin apenas descanso, como es el caso de Pedro León, un joven bombero de Breña Baja que apenas había dormido cuatro horas desde el inicio de las llamas a última hora del viernes.
En el aeropuerto de La Palma, a mediodía de ayer, el grupo de pilotos de helicóptero que durante estos días se han jugado la vida pasando en medio de la humareda comían con un poco más de tranquilidad mientras comentaban la noticia del avión que se estrelló contra una torre de control en Tailandia. Después de trabajar durante jornadas de sol a sol, literalmente, y dar más de cien viajes de agua a la zona del fuego, ayer su labor se limitó a vuelos de reconocimiento y refresco de las zonas ya quemadas.
También se retiraron los bomberos desplazados desde El Hierro y Fuerteventura, y se mantienen en la lucha los de Gran Canaria y Tenerife, además de los palmeros, lógicamente, bajo la dirección operativa de Enrique Ramírez.
El operativo de emergencias, aunque con bastantes menos efectivos, se podría prolongar entre diez días y un mes más, a las órdenes de Miguel Ángel Morcuende, director de extinción del Cabildo de La Palma, que toma el mando de las operaciones cedido por el Gobierno de Canarias tras pasar el incendio de nivel 2 a nivel 0B.
Tras cinco días de intensa lucha en La Palma, el fuego se da por vencido.