DAVID MORALES/AGENCIAS
El alcalde de Fuencaliente, Gregorio Alonso, explicó ayer que se han recogido ya 600 animales muertos entre cabras, cochinos y ovejas, aunque también se han encontrado algunos animales domésticos, como perros y gatos. Alonso indicó que sus cadáveres estaban calcinados por el fuego y que el personal que se encarga de recogerlos tiene que utilizar mascarillas por el mal olor que desprenden, al tiempo que enterrarlos.
El consejero insular de Medio Ambiente del Cabildo de La Palma, Julio Cabrera, señaló ayer que confía en que "en un año y medio" la zona forestal afectada por el incendio, que comenzó el viernes y ya se encuentra controlado, se haya recuperado. El incendio en La Palma afectó a 2.700 hectáreas destrozó más de 50 casas y provocó ingentes daños materiales.
"Hay zonas totalmente calcinadas, mientras que otras parece que el fuego no pasó por allí y están verdes", señaló Cabrera. En este sentido, añadió que si bien se calcula en unas 1.000 hectáreas la zona forestal afectada, la de medianías está aún por determinar. El consejero nacionalista recordó que se mantiene el dispositivo para la extinción completa del fuego en donde se están llevando a cabo numerosos trabajos para refrescar la zona quemada. "Es lo que llamamos el trabajo de guataca", señaló, recordando que se está llevando el agua a pequeños conatos que aún quedan dentro de la zona quemada y que se vierte agua y se remueve la tierra para acabar con las llamas.
Julio Cabrera admitió que ahora queda la recuperación y que faltan "quince días de trabajo duro" para acabar definitivamente con el incendio, cuyas causas aún no se han concretado y que afectó en dos focos distintos a los municipios de Mazo y Fuencaliente, por un lado, y a El Paso, por otro. "El pino canario es bruto y a finales de año los menos afectados podrán comenzar a reverdecer", concluyó Cabrera.