LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
El Cabildo de Gran Canaria permitirá el aprovechamiento general de pinocha y agilizará los trámites para autorizar la quema de rastrojos para reducir el material combustible en montes y medianías, según anunció en su día el su consejero de Medio Ambiente, Juan Salvador León, en la inauguración de las XIV Jornadas Forestales. Esta medida supone un auténtico vuelco a la conservadora gestión de las masas boscosas, como consecuencia del incendio de 2007, y que se une a la actuación en marcha de limpieza de cañaverales y zarzas en los cauces de los barrancos.
"Esto nos parece fundamental porque este siniestro nos ha demostrado que el combustible almacenado en montes y campos es un peligroso propagador del fuego", justificó Juan Salvador León. Otra de las novedades es la organización, el pasado año, de un curso de fuegos forestales con el que a juicio del consejero insular "se pretendía sentar las bases para tener una isla más segura y hacer partícipe a la sociedad civil en la defensa de su integridad y bienes".
La prevención de los incendios tuvo un impulso, además, con la instalación de cámaras para teledetección de incendios forestales en Gran Canaria.
Asimismo, se han modificado planteamientos de gestión de emergencias tras la publicación de un informe elaborado por especialistas en el que se constata que en la extinción de 2007 hubo deficiencias por la falta de protocolos y simulaciones previas para propiciar una adecuada intervención de carácter conjunto.
El documento, no obstante, considera que, a pesar de las adversidades meteorológicas, se consiguió un alto nivel de coordinación, aunque ésta se produjo "más por intuición y conocimiento, que por la puesta en práctica de simulacros previos" a los hechos. A este respecto se apunta un mejor encuadre de todos los programas y unidades de actuación así como la formalización de un convenio de prácticas y simulacros. Los técnicos detectaron la total falta de protocolos específicos de cara a decidir evacuaciones o confinamientos de poblaciones, lo que sometió a una excesiva presión a los directores insulares, que tuvieron que tomar decisiones sin la necesaria información.
EVACUACIONES. "Si en algo se vio desbordado el control de este incendio, fue en la adecuada evacuación de la población afectada", señala el informe. Sobre el confinamiento de Cercados de Araña dice que resultó exitoso, aunque se llevó a cabo sin planificación alguna.
En cuanto a las evacuaciones, se incide que no se tuvo en cuenta la colaboración de personas destacadas del lugar, que hubiesen ayudado en la tarea de convencer a sus convecinos de la idoneidad de abandonar sus hogares.
Los especialistas observan, además, que debería valorarse, como ya se hace en grandes emergencias en otras partes del Estado y es norma internacional, que cierta información sea transmitida a los ciudadanos por un técnico especialista, a través de los medios de comunicación, debidamente uniformado e identificado.
Se entiende, por último, que la avalancha de solidaridad debe ser adecuadamente canalizada, para hacerla partícipe del proceso de recuperación ambiental.