EFE
En sus declaraciones, el detenido, que fue increpado a su llegada a los juzgados por la novia y familiares de uno de los fallecidos, aseguró no recordar haberse precipitado contra sus víctimas a más de 150 kilómetros a la hora y sin frenar en ningún momento, ni tampoco ser el supuesto autor del atropello, según explicaron a Efe fuentes de la investigación.
Admitió haber consumido durante las horas previas al accidente diversas cantidades de alcohol, que quedaron reflejadas en la prueba de alcoholemia al que fue sometido tras el siniestro (0,70 mgs), así como diversos fármacos prescritos para una afección psiquiátrica que padece.
Tras la declaración, que se prolongó por espacio de 45 minutos, el ministerio fiscal solicitó el ingreso en prisión del detenido, mientras que el letrado de la defensa pidió su traslado a un centro psiquiátrico para ser sometido a una evaluación facultativa que pudiera determinar su grado de responsabilidad.
Finalmente, el juez ordenó el traslado del detenido, de 22 años, a la cárcel de Zuera (Zaragoza) por dos presuntos delitos de homicidio imprudente, siete de lesiones y uno contra la seguridad del tráfico con la agravante de poner el peligro la vida e integridad física de las personas.
Las mismas fuentes explicaron que la actitud mostrada por el joven a lo largo de su comparecencia judicial, sin mostrar signos de tristeza o arrepentimiento, provocó sorpresa entre las distintas partes personadas en la causa.
A su salida del juzgado en dirección a dependencias de la comisaría oscense, desde donde fue trasladado con posterioridad a Zuera, los familiares y amigos de una de las víctimas se abalanzaron sobre el coche policial y le propinaron varias patadas.
Las mismas fuentes explicaron que el letrado de la defensa alegó que los padres del joven detenido trataron tiempo atrás de ingresarlo en un centro psiquiátrico de Zaragoza, pero la negativa de su hijo, mayor de edad, a ser internado impidió la aplicación de la medida.
Al parecer, los padres del detenido, al no observar modificaciones en su comportamiento habitual, habían decidido recientemente iniciar los trámites para solicitar su incapacitación y pedir su ingreso en un centro psiquiátrico.
El juez, que decidió no solicitar la práctica de nuevas pruebas tras verificar el contenido del atestado policial, que incluye un informe toxicológico que revela la presencia de cannabis en el organismo del joven, llamará a declarar a testigos en próximas fechas.
Los responsables policiales continúan mientras tanto con las pesquisas para determinar el trayecto que realizó el detenido antes del accidente y comprobar si provocó previamente más situaciones de riesgo en la ciudad.
El atestado aportado al instructor revela que el joven conductor alcanzó los 150 kilómetros a la hora antes de llegar a la curva a cuya salida se ubica la discoteca, y que en ningún momento llegó a accionar el freno para intentar evitar el atropello de las personas que se encontraban a las puertas del establecimiento.
Durante la jornada de ayer, domingo, los agentes de la comisaría de policía de Huesca consiguieron localizar e identificar al joven que ocupaba el asiento del copiloto en el vehículo del detenido, que se dio a la fuga instantes después del accidente.
Las mismas fuentes explicaron que este joven se limitó a prestar declaración como testigo ya que la presencia de otras personas en el escenario del accidente impidió su detención por un presunto delito de omisión del deber de socorro.