EFE
- A las 14:46 hora local un terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter, con epicentro en el Océano Pacífico, a 130 kilómetros de la península de Ojika y una profundidad de diez kilómetros paralizaba Japón.
El terremoto provoca el corte del flujo de energía eléctrica y el motor diesel de emergencia de la central y la falta de energía paraliza el mecanismo de refrigeración de la planta, que cuenta con seis reactores de agua en ebullición.
Las autoridades declaran "situación de emergencia nuclear" en la central nuclear y en otra planta vecina, la número 2 de Fukushima, que también vio alterado su suministro eléctrico. El Gobierno dice que no existen fugas radiactivas. El mismo viernes 3.000 vecinos fueron evacuados en un radio de tres kilómetros alrededor de la planta nuclear.