JUANJO JIMÉNEZ CONTRESJOTAS@GMAIL.ES
Alborozo en San Bartolomé de Tirajana tras la presentación de un matasellos de Correos con el que se pretende conmemorar los 50 años de Maspalomas Costa-Canaria. Para todos aquellos que por la edad no entiendan esto, aclarar que el matasellos no es un criminal como su nombre indica, sino una marca, dibujo o seña que se le estampa a los sellos de las cartas para que no los usen otro día. Hasta finales del siglo pasado las personas de lejos se comunicaban a través de este primitivo medio. Hasta se escribían novelas sobre el tema. Miguel Strogoff, por ejemplo, de Julio Verne, relata los trabajitos de un cartero -que no tenía correo electrónico ni SMS-, y tuvo que andurriarse Rusia para llevar una carta al zar en plena invasión tártara. Y no hay que olvidar el papel de las misivas cuando las parejas se ponían buchúas y se intercambiaban arrumacos a través de Correos. Era una comunicación lenta y para cuando le llegaba la estafeta al enamorado, éste ya había cambiado de pareja, o de sexo incluso.
Y esto es todo, queridos indígenas, una pequeña cavilación sobre esta vanguardista campaña turística que promete dar La vuelta al mundo en 80 días, que es el título de otra novela del propio Verne.