JUANJO JIMÉNEZ (CONTRESJOTAS@GMAIL.COM)
La pileta que cayó del espacio no es un título nuevo. Hace años que se dio cuenta de este fenómeno que viene a resumir la caspa canaria en su máxima expresión y su proyección turística en el planeta.
La pileta que cayó del espacio se encuentra en una rotonda entre Los Portales y Visvique, Arucas. Es esta una pileta de la era prelavadora que preside esta rotonda -como si fuera un chirino-, pero espichada en posición irregular, de tal forma que el trasto se apoya sobre una de las esquinas de su base, dejando las otras tres al oreo, como si se hubiera desprendido accidentalmente de un OVNI. Se ignora quién tuvo la ocurrencia, ni qué tomaba, pero allí está sin que el Patronato, Ayuntamiento, Cabildo, la Unión Europea o la Unesco hayan dicho basta. Hay que resaltar para aquellos que crean que una pileta es el colmo de la idiosincrasia canaria que también existen en Camboya y que no son más que un ejemplo del atraso que vivió este país por la misma época en la que América ya había llegado a la Luna. Esto es importante, porque nos visitan millones de turistas que se van a pensar que nos llueven piletas extraterrestres o que seguimos lavando a mano. Y esto no conviene nada.