Cartas a Gregorio

Preguntas envenenadas

17.02.2014 | 23:00

Querido amigo, el presidente canario, Paulino Rivero, le ha pedido a Mariano Rajoy que le permita hacen una consulta a nuestra comunidad sobre la conveniencia o no de hacer prospecciones petrolíferas en aguas cercanas al Archipiélago. Rivero, que gobierna con el apoyo socialista, se apunta a la estela de Artur Mas en "dar la voz al ciudadano", y apunta que "las prospecciones no son compatibles con el turismo"

Saló o los 120 días de Sodoma (1975) es una de las películas más terribles del controvertido director italiano Pier Paolo Pasolini. En esta película, un torturador le pregunta a su víctima antes de extirparle un ojo si prefiere que le saque el ojo derecho o el izquierdo... Pues, algo así es lo que sentimos los canarios ante la consulta que nos propone nuestro presidente.

La mayor catástrofe medioambiental ocurrida en España la produjo el Prestige cuando resultó accidentado en 2002 mientras transitaba frente a las costas gallegas. Del mismo modo, el mayor derrame de petróleo de la historia de EE UU se produjo en 2010 cuando una plataforma petrolífera se hundió en el golfo de México. Sin embargo, en países como Noruega o Escocia, convive el petróleo con el turismo y la pesca del salmón.

La pregunta es si todo esto lo podemos evitar, porque nuestros vecinos de Marruecos seguirán transitando con petroleros y plataformas petrolíferas cerca de nuestro archipiélago, aunque nosotros no queramos.

Lo alarmante es que el control, la responsabilidad y la seguridad del tráfico de esos petroleros estará en manos de ellos, que seguramente les preocupará más bien poco lo que pueda ocurrir con nuestras costas y nuestro turismo. Se sabe de los riesgos que conllevan estas operaciones. Son los mismos que han afrontado en otros lugares con distintos resultados.

Nuestra única industria es el turismo, pero aunque la ocupación hotelera esté alcanzando las cotas más altas de nuestra historia, tenemos un paro de más del 35% que llega hasta el 60% en el paro juvenil. No hay trabajo, y sin trabajo no hay consumo y, consecuentemente, cada vez somos más pobres. ¿A dónde queremos llegar? Si tenemos que elegir entre el turismo y el petróleo ¿cuál de los dos ojos nos dejamos sacar? Una consulta popular tampoco arregla nada, y solo servirá para orquestar otra campaña política a favor de los que quieren volver a presentar a Rivero a las elecciones de 2015.

No creo que al final se pueda hacer la consulta ni tampoco creo que el resultado fuera el que está pensando el señor Rivero. La gente quiere seguridad para hoy, y esa seguridad solo se la da el trabajo. A nadie le preocupa tanto lo que pueda llegar cuando lo que necesita es asegurar los garbanzos para hoy.

Mientras tanto, el turismo seguirá boyante pero, como decía el médico de mi pueblo: "La herida va muy bien, pero el dedo lo pierde..." Que tengas un buen día y hasta el martes que viene.

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