El análisis

Generosa donación de la ingente obra de Pepe Dámaso a las Islas

20.02.2014 | 23:00

Mi patrimonio, para todas las Islas". Esta fue la categórica confirmación que me hizo, al hablar sobre este plausible asunto el pintor agaetense, siendo su deseo donar todas sus obras plásticas a Canarias. Y hace bien, el querido artista que al pasar de su octogenario cumpleaños, ve razonable salvaguardar su patrimonio artístico y ofrecerlo en dádiva a todos los canarios. Al no tener Pepe Dámaso descendencia y posibles herederos legatarios, lo hace a todos sus paisanos, para que sean éstos los legítimos beneficiarios de su arte, realizado durante su larga vida. Este compendio de obras, facturadas en varios de los procedimientos y soportes que ha practicado a lo largo de su dilatada trayectoria artística, quedará bajo la custodia de los municipios a que se destinen. De hecho, ya existen varias localidades de las Islas que lo han solicitado: La Gomera, La Laguna, Puerto de la Cruz, y se está en trámite con el propio Gobierno Canario, mediante el Parlamento de Canarias.

Serán 5.000 obras las distribuidas en varias de las Islas y municipios que las acojan. La primera presentación oficial a este legado se ha hecho realidad en Lanzarote, auspiciado por el Ayuntamiento de Tías, que expondrá un número de 600 piezas en la antigua Galería Municipal del turístico Puerto del Carmen. En aquella localidad conejera presentó su primer legado patrimonial, con el debido protocolo oficial por las autoridades municipales, donde exhibió además, el boceto para ser proyectado pictóricamente en un gran mural, que se proyectará en la fachada principal. En el contenido de las obras plásticas será conferida asimismo la colección de obras de su dilecto amigo y colega César Manrique. La isla de Lanzarote, ha sido el segundo hogar para Dámaso (la cual visitó asiduamente, durante más de cuarenta años), por entrañable devoción que le unió al conocido artista internacional, defensor del equilibrio entre la naturaleza, el hombre y la edificación armónica con el medio ambiente, al que se debe la transformación de la isla conejera en una conservación natural insólita, en contra de la salvaje construcción turística de rápida rentabilidad y edificaciones salvajes y depredadoras del paisaje, a que estaba predestinada. Como así sucedió en otras islas, por la voracidad dineraria, en ciega confabulación con la oligarquía dominante. En este legado se ofrecen, además, cartas personales e íntimas entre los dos artistas, las cuales tendrán un elocuente valor para los investigadores de ambos creadores; como múltiples fotografías de los dos amigos y el retrato que confeccionara Manrique a Pepe Dámaso, en gratitud y amistad.

El museo que se construirá en Agaete, su rincón del noroeste natalicio, destinado en exclusiva a Pepe Dámaso, albergará en su contenido, la mayor colección y la primera etapa de sus obras plásticas, murales exteriores, archivos, fotografías, películas, etc. E igual y posiblemente pueda estar su tumba, junto a su querido amigo perruno Gofio. Hecho este que corrobora lo ordenado y celoso que ha sido Pepe con sus recuerdos vivenciales y las obras plásticas por él concebidas, y un augur de su posible destino futurista, en el singular artista.

Esta preclara donación del artista agaetense, digna de persona generosa que le enaltece en su honor y conciencia, quien ha conseguido por méritos propios, ser profeta en su tierra grancanaria, y en toda Canarias, como así lo quieren y acogen con todo afecto, en todo el Archipiélago, quien ha sido galardonado, con todo merecimiento y reconocimiento a su loable labor artística, con el Premio Canarias de las Artes y recientemente Dr. Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Artista, que ha sido fiel a sus principios de libre pensamiento artístico, y que se ha negado mandarse a mudar, allende de sus islas atlánticas, para realizar su labor creadora en tierras extrañas. Desde esta roca, llamada Gran Canaria, también se crea arte. Asimismo, pudiérase pensar egoístamente, que podía haberle sacado un rendimiento económico a todas estas 5.000 obras, catalogadas por la secretaria del autor, y venderlas al mejor postor (hecho que no han tenido en consideración otros artistas para con la tierra que les vio nacer, y en gratitud ofrecer sus valiosas creaciones a su pueblo). Pero, como el artista afirma: "Estoy comprometido con la cultura". Por lo que no ha vendido su producción durante largos años, únicamente lo ha hecho en varias ocasiones, como los murales y otros temas y tareas plásticas (también tenía la necesidad de vivir y ganarse el pan). La popularidad de este peculiar artista, saturado de simpatía con toda la plebe canariense, ha sido encomiable en su carácter y desparpajo. Tal así, que estableció su estudio y hogar en el popular barrio de La Isleta.

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