20 de enero de 2017
20.01.2017
Ritos de paso

Patxi López el sacrificado

19.01.2017 | 23:47
Patxi López el sacrificado

La gente se sorprende con noticias que no tienen nada de sorprendentes. Los que más, esos analistas políticos convertidos en periodistas, o viceversa, que ayudan a las masas a entender la actualidad, descomprimiéndola, a veces, extendiéndola como un chicle, otras, o mostrando un despiste tan locuaz que provoca carcajada. En el congreso del PSOE del año 2000, después de la mayoría absoluta de Aznar y de la espantada de Almunia la misma noche electoral -que implicó el suicidio no deseado de toda su generación política, y así les va a los socialistas- se presentaron cuatro candidatos a la secretaría general del partido. Ganó Rodríguez Zapatero. Las explicaciones de cómo lo consiguió han generado libros, reportajes, programas de televisión y hasta consiguieron que a José Blanco se le considerara un estratega político. Pero había una gran diferencia entre Zapatero y sus oponentes, Bono, Matilde y Rosa: él era diputado, de León y desconocido, sí, pero diputado con capacidad para ejercer la oposición al gobierno en el único sitio donde puede ejercerse, en la carrera de San Jerónimo. Pues a Patxi López le ocurre lo mismo, ninguno de sus supuestos rivales puede hacer oposición donde hay que hacerla. También sabe Patxi que él no nació para largas trayectorias sino para sacrificios. Lo asumió escuchando a los viejos sindicalistas de la margen izquierda de Bilbao, en su casa de Portugalete y de niño (Felipe González dice que le conoció con tres años). Por eso fue lendakari en las peores circunstancias y con el apoyo del PP: todavía hay miles de socialistas vascos que no han vuelto a votar a su partido. Por eso fue el presidente del Congreso de los Diputados más breve. Porque hacía falta alguien con arrojo que capeara un temporal de desgaste infinito. Y ahora vuelve, con su asesor de siempre -un veterano fundador y militante de Euskadiko Ezkerra- no para quedarse sino para cubrir una transición dura para el PSOE. Porque el auténtico líder socialista, hombre o mujer, todavía está en COU o su equivalente, o como mucho, en primero o segundo de carrera. Da igual. Patxi hará su trabajo, su sacrificio, y se saldrá de escena, está acostumbrado, de la mano de su compañera y esposa, Begoña Gil, su auténtica consejera política. Creo que es el mejor escenario para el PSOE porque lo demás son experimentos y guerras aseguradas. Ojalá Patxi gane las primarias, aunque suponga su tercer sacrificio político.

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