05 de marzo de 2017
05.03.2017

El origen histórico del REF

05.03.2017 | 01:21
El origen histórico del REF

La prensa ha dado a conocer estos días que, una vez más, la renovación de la parte económica del Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF) vuelve a sufrir un nuevo retraso. Siempre hemos indicado que la actualización de la parte fiscal y económica del REF ha de hacerse al mismo tiempo, para que no surjan desfases entre ambas medidas incentivadoras de nuestro desarrollo económico y social. Ya en 2014, última actualización de los incentivos fiscales, era importante dotar a la sociedad de un nuevo modelo económico, pero el poder político no fue capaz de arbitrar y consensuar las medidas necesarias. Tres años después nos encontramos en la misma situación. Mientras no se consensue y publique la norma, conviene recordar cuáles son los fundamentos históricos de nuestra institución, que analizamos profundamente en el primer tomo de la obra Orígenes y evolución del REF, ya redactado.

1. Tres hitos históricos de finales del siglo XV

El origen histórico del REF viene precedido de tres hitos normativos amparados en una provisión y dos privilegios reales de finales del siglo XV y otorgados a Gran Canaria. El más destacado en materia tributaria es el privilegio de franqueza de 20 de enero de 1487, que otorgó una exención durante veinte años de la gran mayoría de los tributos que componían la Hacienda real castellana, exigiéndose solo un almojarifazgo (impuesto aduanero que gravaba las importaciones y exportaciones) al moderado tipo del 3% sobre los productos que se cargasen y descargasen en los puertos de la isla. El análisis de esta franqueza no puede hacerse de forma individual, sino conjuntamente con otros dos hitos históricos íntimamente asociados: la incorporación de la isla a la Corona de Castilla el 20 de enero de 1487, hecho que significó también su incorporación al derecho castellano, y el fuero o modelo de gobernación de 20 de diciembre de 1494, que reguló el concejo insular y su financiación, y que supuso rápidamente que el comercio que no gravaba la Corona para fomentar el poblamiento pasase a gravarlo el propio concejo, siendo esta una de las características del REF que ha continuado vigente hasta el siglo XXI.

El privilegio de franqueza de Gran Canaria de 1487 no solo fue un instrumento tributario, sino también una eficaz herramienta de política económica que tuvo como principal objetivo el poblamiento de la isla, dejando exento su comercio de la alcabala castellana (impuesto que gravaba todo el tráfico interno de bienes y servicios, un equivalente a la suma actual del IVA y Transmisiones Patrimoniales) y otros tributos y pechos menores a cambio de su gravamen por el almojarifazgo, la moneda forera, las tercias reales, el quinto real y las regalías sobre la sal, orchilla y conchas.

2. En 1507 la franqueza pasa a ser a perpetuidad

Constituye este privilegio uno de los orígenes del REF, concretamente el que denominamos origen histórico, cuyo modelo, con ciertas singularidades, se trasladó a La Palma y Tenerife, aunque hay que esperar hasta 1507 para que las exenciones se concediesen a perpetuidad, dado que hasta ese momento se habían otorgado por plazo de 20 años. Para que fuese efectivo su objetivo de poblamiento tuvo que ser acompañado de la medida principal: los repartimientos de tierras y aguas a quienes se establecieron en territorio insular. Las medidas de incentivación fiscal a la población instauradas por los Reyes Católicos, junto a la incorporación al derecho castellano y el modelo de gobernación facilitado a los concejos son los antecedentes históricos del REF, que junto a las medidas de similar tipología y variada intensidad que se aplicaron a las poblaciones del Reino de Granada justifican las singularidades tributarias y ayudan a comprender mejor su evolución hasta la actualidad.

Por los detractores del REF se emplea el término "privilegio" para referirse peyorativamente a las exenciones existentes, cuando la acepción que empleamos proviene del nombre dado al mandato real otorgado por los monarcas sin que fuese rogado por sus súbditos: para el mejor poblamiento de las Islas; que hoy podemos extrapolar en la compensación de los costes de la ultraperificidad y fragmentación de su territorio.

3. La literatura sobre el origen histórico del REF

Estos tres acontecimientos históricos precursores del REF han sido poco estudiados. Tan solo Abreu y Galindo en el siglo XVI se ocupó de ellos y Marín y Cubas a finales del siglo XVII (1694). Ya en el siglo XVIII Viera y Clavijo (1772) se encarga de explicarlos y difundirlos, pero durante el siglo XIX los historiadores reflejan una visión demasiado romántica de ellos, que solo se corrige a finales de ese siglo por Millares Torres (1895) y en la segunda mitad del siglo XX con los trabajos de Pedro Cullen (1945), Serra Ráfols y De la Rosa Olivera (1946), Rumeu de Armas (1947) y Aznar Vallejo (1983).

En el siglo XXI el origen histórico del REF se ha incorporado afortunadamente al lenguaje cotidiano de la mayoría de los políticos y a la producción bibliográfica de los autores que de alguna forma analizan nuestra Historia en mayúscula. También los periodistas, con estilo más breve y conciso, recurren a unos orígenes históricos de los que no podemos decir que se hayan popularizado, pero sí que cada vez se extienden más entre empresarios y universitarios. Falta, por supuesto, que la gran mayoría conozca qué significan las siglas REF y qué representan no solo en nuestra sociedad actual, sino en toda su evolución.

4. La similitud con las poblaciones andaluzas

La visión romántica del REF extendida hasta finales del siglo XIX dotaba a esta institución de una singularidad que realmente no tenía, y los detalles de la elección de los regidores a través del fuero de población se magnificaban por los historiadores como un alarde democrático, cuando la realidad era bien distinta. El laureado profesor Lalinde Abadía (1970) dio a conocer la radical identidad de los fueros de Baza y Gran Canaria, y en el siglo XXI Gambín García ha explicado que el sistema insaculatorio para elegir a los regidores perpetuaba y beneficiaba a los grupos de poder.

Y es que en los orígenes del REF se dan en Canarias semejanzas importantes con los privilegios concedidos a las poblaciones andaluzas conquistadas a finales del siglo XV: Granada, Málaga, Loja y otras ciudades gozaron también de los mismos privilegios, pero con dos diferencias también notables: la intensidad de los incentivos y el plazo por el que fueron concedidos, factores ambos que fueron mayores en las islas de realengo y cuyo plazo se concedió con el paso de los años a perpetuidad.

Por ello hay que desmitificar los orígenes de una institución que en la actualidad reconocemos con las siglas REF, pero que en aquella época no existía como tal. Los privilegios eran los mismos que se concedieron en Andalucía, pero esa similitud no le resta valor, todo lo contrario, puesto que su evolución ha llegado hasta la actualidad. Es verdad que no con una protección especial en la Constitución española, pero sí en el concepto de ultraperificidad especialmente protegido en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

5. Se extiende la franqueza a Tenerife y La Palma

La Palma y Tenerife gozaron de unas exenciones fiscales más amplías que las de Gran Canaria hasta 1522, año en que su comercio fue sujeto al almojarifazgo al tipo del 5%. Su conquistador-gobernador, Alonso Fernández de Lugo, les otorgó en los años de sus respectivas conquistas, 1493 y 1496, una exención total, pero sin autorización real. La Corona estaba ocupada en esos años en empresas mayores (América), por lo que la situación de hecho prevaleció, hasta que los recaudadores de la época pretendieron gravar su comercio con la temida alcabala castellana. Se solventó la difícil situación con la ratificación por la reina Juana en 1510 de las exenciones otorgadas por Alonso de Lugo, pero señalándoles un término, el 31 de diciembre de 1521. En 1522 se unificó la tributación de las tres islas de realengo, permaneciendo las de señorío con un estatus completamente diferenciado.

En 1528 surgió otro conflicto importante relacionado con los orígenes del REF: que los comerciantes foráneos no estaban exentos de la alcabala castellana en el comercio con las Islas, necesitando llegar los regidores grancanarios a una solución pragmática, puesto que ello podía suponer la ruina de las Islas. Se consiguió que se declarase expresamente exento el comercio foráneo de la alcabala a cambio de un incremento del almojarifazgo del 5 al 6% a las tres islas. Ese año 1528 es otro faro del actual REF, debido a que el rey ratificó todos los privilegios anteriormente concedidos a las islas de realengo de Canarias: Gran Canaria, Tenerife y La Palma.

Conclusión

En 1507 los privilegios concedidos a Gran Canaria por 20 años pasaron a perpetuidad, para siempre jamás, disfrutando en ese año Tenerife y La Palma de una exención total de tributos, incluido el almojarifazgo, razón por la que señalamos ese año como el origen histórico del REF. El término "privilegio" hace referencia al mandato real otorgado por los monarcas sin que fuese rogado por sus súbditos: para el mejor poblamiento de las Islas, sin que todavía haya encontrado acomodo suficiente en la Constitución, pero cualidad u objetivo que en la actualidad podemos extrapolar bajo el paraguas del artículo 349 del TFUE a la compensación de los costes de la ultraperificidad y fragmentación de su territorio. Privilegio, sí, pero como medida normativa opuesta a la provisión, no como simple dádiva.

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