C.E.I.P. EL TOSCÓN
EL TRABAJO DEL AÑO
Había una vez una muchacha que buscaba un trabajo. Buscó durante semanas hasta que encontró un trabajo en una residencia de ancianos. La muchacha se llamaba Eva Rodríguez, trabajó durante años y años. Poco a poco iba conociendo a los ancianos que vivían allí y ellos le contaban anécdotas de su vida. Allí iba conociendo a gente incluso cuando se iba de vacaciones por una semana o un mes.
Salía de compras con sus amigas, a veces se va de fiesta a festivales, al cine al mercado, etc. En otras ocasiones viaja a otro país a visitar a sus familiares.
Una mañana Eva se levantó de la cama y se fue a preparar el desayuno, cuando terminó de comer se fue a la residencia y allí se dedicó a preparar el desayuno de los ancianos mientras lo hacía pensaba cómo iba a ser la Navidad de este año. Poco a poco iba despertando a los ancianos y el resto de empleados iban ayudando a vestirlos e iban bajando al comedor para desayunar. Eva empezó a recoger y fregar todo cuando ellos terminaron.
Su amiga Sara Cabrera, que vino a visitarla, le comenta que mañana iban a prepara todo para la llegada de la Navidad. Eva le pregunta que cómo adornarían la Residencia entonces Sara le dice que pondrían un belén y decorarían el resto del edificio, para que cuando los familiares de los ancianos fueran a verlos con sólo verlo sintieran la Navidad.
Eva decidió salir al patio a tomar aire y allí se encontró con una anciana que estaba sola, se sentó a su lado y la señora le contó que cuando ella era pequeña las navidades eran muy divertidas: la gente salía a la calle a cantar villancicos, las familias se reunían a cenar juntos, etc. Entre anécdotas y anécdotas se pasó bastante tiempo y se hizo la hora del almuerzo.
Cuando Eva iba a preparar el almuerzo se encontró con su amigo Pedro que le comunicó que el día 24 de diciembre por la noche ella tendría que trabajar. Eva se disgustó bastante pues había hecho planes para reunirse con sus familiares y ya no podría ser.
Ese día fue a trabajar muy triste, cuando llegó a la residencia vio muchos ancianos solos sin familia entonces se le olvidó su tristeza y decidió hacer una fiesta para todos ellos. Y así fue como Eva se dio cuenta que esa era su mejor navidad nunca había pasado una navidad tan feliz.