C.E.I.P. ADÁN DEL CASTILLO
Érase una vez una familia llamada los Ventuari que vivían a las afueras de Londres y tenían un primogénito llamado William .Era guapo y un apuesto niño de 17 años. Los Ventuari eran ricos.
William iba a la escuela en limusina. Los demás niños le pegaban solo por ser rico.
Un día harto de no tener amigos le dijo a su padre:
-Padre, ¿le puedo pedir un favor?
-Pues claro, hijo, ¿de qué se trata?
-¿Puedo ir en autobús a los recreativos solo?
-Solo no se, no se, bueno, está bien
-Vale ¡Muchas gracias, padre!
William, preparado y listo para ir a los recreativos, partió a coger el autobús. Lo que no sabía era que había más autobuses y cogió el que no era, al ver que no era ese el camino se asustó y bajó corriendo y se encontró con un vagabunda llamada Sheila, sucia y vieja que le dijo al muchacho:
-Chico, tú no eres de por aquí,¿ no?
-No, soy de las afueras
- ¿Y qué hace un chico de las afueras por aquí, la zona pobre de Londres?
-¡En la zona pobre de Londres! ¡Oh dios! ¿Me podrías ayudar? Hoy es navidad.
La anciana le ayudó y le ayudó para que nadie le hiciera nada en aquel lugar tan peligroso, cuando llegaron a la casa del niño los padres en agradecimiento la acogieron en su casa y así Sheila se fue haciendo de la familia. Se fue haciendo mayor y murió de cáncer y toda la familia lloró por su muerte.