C.E.I.P VALENCIA
Érase una vez una familia humilde, que celebraba la cena de nochebuena, su hogar era un lugar acogedor y agradable con una gran chimenea y leña calentita para calentar las manos. Mientras la mujer preparaba deliciosamente los roscones, el pollo etc... Miró de reojo por la ventana y vió a un par de niños que no disfrutaban de aquella navidad y decidió salir y preguntarles:- Hola, por qué no estáis disfrutando de esta navidad? Pasad y coged ropa calentita para calentaros el cuerpo un poco, por favor-. Decía aquella agradable mujer. Ella dijo amablemente:- Por favor, si no es molestia quedaros a cenar con nosotros, no soporto ver a unos niños tan dulces como vosotros pasar frío-. Decía amablemente. Los niños respondieron:- Muchas gracias señora, ha sido muy amable con nosotros-. La mujer:- No es nada solamente es que no puedo ver a los niños abandonados en la calle, siento un dolor en mi interior que me duele, que yo esté disfrutando de esta navidad y otras personas no.. Pues no señor-. -Jejejeje-. Respondieron los niños alegremente. El marido llegó de trabajar 2 horas después, le preguntó a su mujer:- Y esos dos niños de dónde han venido?-. La mujer respondió:- Los he recogido de la calle, no he podido evitar recogerlos me daba mucha pena, cariño-.Marido:- Vale-. Jejejejeje-. Volvieron a responder los niños. Llego la hora de cenar, y los niños disfrutaron alegremente de aquella cena, y al fin y al cabo los adoptaron y los tomaron como sus propios hijos.