"Hasta este momento el tráfico es fluido por los dos carriles. Los aficionados están contentos y los coches también. Pero, porompompero, a las 5.48 minutos aparecen los hombres de Harrelson: coche de la poli local y una moto, con luces, sirenas y altavoces. Lo que no está escrito, don Fernando. Y a los pobres aficionados que les hacen quitar los coches, inutilizando con el coche patrulla otro carril más y, ahora sí, formando una cola que debía llegar a La Laja. Consecuencia: ya les jodieron la regata. Y la pregunta: si todo iba bien con su última tecnología en carteles, ¿a qué viene el aspaviento? A mí la vela latina no es que me quite el hipo, pero me duele que fastidien a los que disfrutan de las buenas cosas que tenemos".