La construcción de un edificio -aparentemente de oficinas y que se halla prácticamente terminado- en la intersección de las calles Juan de Quesada y Doramas, en Vegueta, está levantando ampollas entre varios de los residentes en la zona, que no se explican cómo se ha dado permiso para hacer este mamotreto, adornado además con unas pintitas de color amarillo de dudosísimo gusto. Vecinos de Vegueta no comprenden cómo se permite que en un barrio que aspira a convertirse en Patrimonio de la Humanidad se construya un edificio cuyas características chocan frontalmente con otros inmuebles históricos que se encuentran en las inmediaciones, tales como las Casas Consistoriales o el Obispado, sin ir más lejos.