Muy impresionado quedó el pasaje de la línea 1 el pasado lunes a la una y media de la tarde en la parada del Teatro, momento en el que sube un señor mayor con bastón refunfuñando porque según decía la anterior guagua no le había parado. Un usuario se levantó a dejarle el puesto y como quiera que el abuelo seguía ronroneando el que le dejó el puesto empezó a arremeter contra el anciano lo que no está escrito, gritando que él trabajaba en la radio, que la culpa de que Guaguas renqueara era de Román y del Cabildo y que él, por locutor, sabía de lo que hablaba. "Lo grave, don Fernando, es que nadie supimos defender al señor, ni el chófer ni nadie, a pesar de que lo insultaba llamándole idiota y estúpido". Sabrá Dios qué emisora presta un micrófono a semejante energúmeno.