Para los menos familiarizados con la geografía isleña profunda hay que explicar que Barranco Hondo es un muy precioso pago de la cumbre grancanaria, salpicado de cuevas, gallanías y caideros de invierno. Allí nos explica un candidato a residente, que lleva dos años, dos, tratando de que le den el visto bueno al enganche de la luz, que comprende los quince o veinte metros que van del palo a su casa. Así lleva 24 meses 'perfeccionando' esa instalación, realizada por un electricista que, "grave error", no era el que propuso el representante del lugar de la compañía eléctrica. Por si fuera poca esta situación, también hay un asunto de perras de por medio que el usuario va a explicar detenidamente en una bonita denuncia. Esto, que parece una tontería, es de esas cosas que empiezan por apagar una luz y terminan echando chispas.