La cara que se gastan algunos trabajadores públicos en su atención a los ciudadanos raya muchas veces en la desfachatez y el cinismo. Es el caso de una lectora que acudió ayer al Centro Insular de Deportes, en la Avenida Marítima, para interesarse por su petición de plaza para la piscina del Cabildo en la que se inscribió a principios de 2008. La lectora aún no se explica la contestación de la trabajadora que la atendió: "Pues no estás en la lista, se ve que alguien se olvidó de pasar tu petición a ordenador, inténtalo en septiembre". Y la pobre señora, que llevaba un año y medio pensando que su petición ya estaría entre las primeras de la lista, asegura que tuvo que contenerse para no plantarse en la sede de la Presidencia del Cabildo de Gran Canaria y elevar una queja al mismísimo José Miguel Pérez, aunque su consejero de Deportes debería interesarse por el tema. Por lo pronto, dicho queda, y seguiremos informando, con nuevas aportaciones que apuntan a que este olvido no es una anécdota...