Estos cuatro coches de la imagen no están aparcados. Están esperando a que se 'licúe' la cola que en días feriados o de buen tiempo se forma camino de las playas de El Confital. Por delante de estos cuatro portabultos hay cientos de coches que se dirigen al fondo a la izquierda, donde se ve aquella marea de hierros, de lo que se deduce que algo no funciona, ya que si por un lado se pretende proteger la playa y por el otro se convierte en un gigantesco depósito de autos es como el que tiene tos y pone en remojo los ñoños.