Una vecina de la calle Agustina de Aragón, en el barrio de Schamann, en Las Palmas de Gran Canaria, se queja de que el parque que se ha construido en la zona del antiguo Buque de guerra, sobre los aparcamientos municipales, se haya convertido en fuente de "amargura" para quienes viven en su entorno. Relata esta señora que hay un grupo de jóvenes que se reúne allí y "hasta las tantas no dejan dormir a nadie con tanto escándalo y así noche tras noche". El sábado, asegura, pusieron la guinda pues "dejaron todo fatal". Y es que allí hacen sus necesidades, consumen drogas, dejan el sitio sucio y para rematar el escándalo "estuvieron dando taponazos a las chimeneas de metal" que sirven de respiradero a los inmuebles que hay bajo el parque. "A ver si el alcalde lo valla o hace algo, por favor".