Una viajera se cogió tremendo rebote el otro día "porque para tomar un taxi en el intercomunicador de guaguas de Santa Catalina", dice, "hay que atravesar todo el parque hasta llegar a la parada arrastrando la maleta". Cuando se le informó que había una parada de taxis más cercana, en las puertas del centro comercial El Muelle, en vez de recular se retorció como el rabo de una lagartija y respondió con razón: "¿Y dónde me indican a mí que existe esa parada de taxis? ¿Hay algún letrero que lo diga? En cualquier ciudad", añade, "eso estaría bien explicadito en un cartel y aquí, pues no". Un cartel para esta lectora ¡ya!