El mal llamado aunque conocido como parque de la Alcaldesa, porque fue inaugurado por Pepa Luzardo y porque asiduamente se le ve por allí por la proximidad a su domicilio, junto a la trasera del cementerio del Puerto, en La Minilla, está muriendo poco a poco. El parque se caracterizaba por su buen cuidado y vigilancia, pero hoy por hoy (quizás para fastidiar a Pepa) está cambiando del color verde del césped al amarillo, y la vigilancia brilla por su ausencia. De hecho, hace más de un mes que los vándalos rompieron una de las dos canastas de la zona de recreo de los niños y por allí nadie a pasado a arreglarla. Aunque hoy en día da miedo quejarse de estas cosas, no vaya a ser que nos suban los impuestos para poder solucionarlas...