Un lector nos hace un relato de la chapuza en Corralejo, concretamente en las rampas para minusválidos. Por un lado le honra la intención pero por el otro ha ido a peor la mejoría, con unas inclinaciones más propias para el lanzamiento de un cohete que para el paso de una silla de ruedas. Especialmente espectacular es la esquina situada detrás de la tenencia de Alcaldía, que en 50 centímetros de ancho han eliminado 25 de alto. Pide nuestro hombre a los técnicos que se lean algún librito, aunque sea el de Bricomanía, antes de que alguien derrape fatalmente y termine volcando.