Los usuarios de la carretera del Norte han hecho gala de una paciencia china durante las décadas de retraso en materia de carreteras que sufre la comarca. Ahora con las obras ya se ve algo de luz al final de los túneles de Silva y se abre un poquito de esperanza contra el atasco permanente, pero, que todo tiene un pero, el desvío al que se somete al conductor a últimas horas de la noche con el muy kilométrico desvío por Arucas para acercarse a Guía es como la gota que rebosa el vaso. "Don Fernando, ponga algo, que no aguantamos más". Puesto queda.