Hasta hace unos meses, antes del verano desde luego, el Ayuntamiento de Telde recogía cada domingo la basura procedente del Rastro de Jinámar a las pocas horas de que los puesteros echaran el cierre. Incluso el servicio de Limpieza tenía la deferencia de colocar una gran bañera donde los mercaderes tiraban sus desechos y todo se producía de la forma más limpia y organizada del mundo. Pero las costumbres, como decíamos, han cambiado, y ni bañera ni recogida inmediata. Los vecinos de Jinámar tienen ahora que esperar al día siguiente para que les limpien la explanada que, por otra parte, es paso obligado para ir al pueblo, o al parque cercano o salir hacia la autopista.