"Mire, don Fernando, que los lunes nos levantamos todos de la cama en el último segundo ya lo sabemos, y que andamos luego como locos corriendo de un lado a otro, también, pero lo que no puede ser es que en esta ciudad a las ocho de la mañana, cuando anda uno apurado para dejar a su hora a los niños en los colegios, con micros y guaguas por todas partes esté una calle como Tomás Morales atascada porque en Senador Castillo Olivares hay un camión recogiendo el vidrio de reciclaje. Como si no se pudiera hacer a otra hora". Pues sí.