La entrada en funcionamiento de un nuevo barco para cubrir el trayecto entre Órzola en Lanzarote y La Graciosa ha sacado a la luz la insuficiente línea de atraque de este muelle. Una situación que ha ralentizado el trayecto en unos diez minutos ya que obliga a los barcos a reducir la velocidad para no tener que coincidir en el mismo muelle. Lo bueno es que los pasajeros pueden disfrutar mejor del hermoso paisaje de la costa de ambas islas. Y lo peor es que se está construyendo una nueva escollera y no se modificará el muelle principal.