Otra mujer me cuenta la odisea en que se ha convertido el acceso al edificio de Usos Múltiples II. Los políticos, ya saben, no tienen problema y no se enteran. Entran con el coche oficial por el garaje y suben a planta directamente por el ascensor. "Don Fernando, sólo quiero decirle que no hay día que no me pregunte qué es lo que hemos hecho para merecer esto. He tenido que hacer unas gestiones en el edificio de Usos Múltiples II y me encuentro que su acceso está en obras, que me envían por el callejón trasero -el que va desde Tráfico hasta la Biblioteca del Estado- y por el que casi no se puede transitar. El primer tramo lo tengo que hacer manteniendo el equilibrio caminando por una rampa ya que la parte plana está cerrada por otra obra. Al final me doy cuenta de que el edificio tiene una puerta que está cerrada y me tengo ir hasta la siguiente otra vez por una rampa que me da miedo porque me puedo caer".