"Don Fernando, me dirijo a usted para que se haga eco de las quejas de numerosos vecinos de Las Palmas de Gran Canaria y en particular de las calles de Luis Doreste Silva, paseo de Lugo, Juan XXIII, Carvajal y León y Castillo, por el constante ruido a que estamos sometidos todos los días y a cualquier hora. Cuando no son los camiones de la basura, son las obras en la zona, las sirenas de policía y, de un tiempo a esta parte, el abuso de la mayoría de chóferes de ambulancias, cuyo ulular es independiente del nivel de tráfico que se registre. Es demencial que los sábados y domingos, cuando por estas calles no circula prácticamente ningún vehículo, la ambulancias salgan del centro médico de Canalejas o vayan por Juan XXIII en dirección al Hospital Negrín armando tal escandalera que se sale de lo normal. A este paso hasta los enfermos les van a pedir que paren la sirena".